Miradas. Reflexiones de cuarentena una noche cualquiera

 

 Hay miradas y miradas. Hay miradas que juegan al despiste, como esas miradas gélidas que a su vez abrasan, o las miradas cálidas que te aturden.

 

Hay miradas perdidas, hay miradas de ánimo, hay miradas de desasosiego y miradas de esperanza.

 

Hay miradas frías, hay miradas cálidas, hay miradas distantes y otras que son tan penetrantes que desconciertan.

 

También hay miradas que son tan difíciles de interpretar que te confunden, y otras que son de una transparencia cristalina.

 

La clave está en saber analizarlas. ¿Cómo está tu mirada? ¿Exhausta o con esperanza?